SUAT - ¿Qué debo saber sobre COVID-19 en los adultos mayores? Parte 2

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26.05.2020

Consejos médicos

¿Qué debo saber sobre COVID-19 en los adultos mayores? Parte 2

En una edición anterior se informó sobre las manifestaciones clínicas así como también la relación entre COVID-19 y las enfermedades preexistentes. En esta ocasión, el foco estará en el nivel asistencial, el tratamiento, la mortalidad, y las medidas preventivas, entre otros temas.

Debido a que hasta el momento no existe evidencia procedente de ensayos clínicos controlados en cuanto a un tratamiento específico para la enfermedad COVID-19, en la población mayor la decisión de iniciar tratamientos experimentales deberá ser tomada de manera individualizada tras una adecuada valoración geriátrica integral y teniendo en cuenta el perfil de efectos secundarios de los fármacos, además de adaptar el balance del potencial beneficio frente al riesgo.

Los adultos mayores y las personas con comorbilidad -especialmente cardiovascular o diabetes mellitus- presentan un riesgo más alto de sufrir enfermedad grave y también de fallecer. Aunque la presentación inicial de síntomas sea leve, poseen mayor riesgo de evolucionar desfavorablemente y tienen que ser ingresados en Unidades específicas para una monitorización y seguimiento estrecho, cumpliendo con las recomendaciones de manejo de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los usuarios de residencias, independientes y robustos, son subsidiarios de recibir la misma atención sanitaria e intensidad terapéutica que los ciudadanos más jóvenes. Además, el aislamiento en residencias será posible únicamente en las instituciones con recursos materiales y humanos suficientes que aseguren la monitorización y seguimiento estrecho de los pacientes, al igual que un tratamiento de soporte adecuado incluyendo la administración de oxigenoterapia en los casos indicados y un correcto aislamiento del resto de los residentes.

El seguimiento y tratamiento de los usuarios de residencias que no dispongan de medios apropiados deberá realizarse en Unidades específicas que garanticen un tratamiento de soporte adecuado; éstas podrán ubicarse en hospitales de media y larga estancia o crearse Unidades específicas para atender a esta población durante la presente pandemia. En todos los casos, se tendrán en cuenta las preferencias de la persona, especialmente en las que dispongan de documento de voluntades anticipadas o un plan de cuidados anticipado.

Independientemente del medio asistencial en que se ofrezca la asistencia sanitaria, llegado el caso se tendrá que proporcionar una atención paliativa de calidad que englobe tanto el adecuado control sintomático como otras necesidades de la persona en situación de final de vida, atendiendo también a sus familiares y dando apoyo psicológico o espiritual al que lo requiera o demande.

Mortalidad y medidas preventivas

Los datos disponibles permiten afirmar que la edad es un factor de riesgo de mortalidad muy importante: en una de las cohortes chinas se identificó la edad como predictor independiente de mortalidad, y un estudio italiano -que recogía los primeros casos conocidos en ese país- encontró que la mortalidad se incrementaba de manera considerable entre los pacientes septuagenarios y casi se triplicaba entre los octogenarios. El informe de la OMS del 28 de febrero de 2020, llevado a cabo con 55.924 casos confirmados en China, mostró una tasa de mortalidad del 14,8 % de los pacientes mayores de 80 años y del 8 % de entre 70 y 79 años, frente a tasas inferiores al 0,5 % en los menores de 50 años.

Por otro lado, cabe considerar una serie de recomendaciones generales para la prevención en personas mayores.

Las principales indicaciones son las que aparecen a continuación:

  • En la medida de lo posible, no salir del domicilio. El confinamiento es la forma más segura de prevenir la enfermedad.
  • Lavarse las manos con frecuencia.
  • Evitar el contacto cercano: al menos un metro de distancia interpersonal.
  • Limpiar y desinfectar las superficies con las que varias personas han tenido contacto.
  • Evitar cualquier tipo de desplazamiento que no sea estrictamente necesario.
  • Ante signos/síntomas de alarma, contactar al médico de atención primaria.

Es absolutamente necesario consultar ante los siguientes síntomas: fiebre, tos y fatiga. Al sentir que se están desarrollando estos síntomas, se tendrá que llamar al médico. Se deberá obtener atención médica inmediatamente en el caso de detectar estas señales de advertencia de emergencia para COVID-19:

  • Dificultad para respirar o falta de aliento.
  • Dolor o presión persistentes en el pecho.
  • Nueva confusión o incapacidad para despertar.
  • Labios o cara azulados.
  • Síntomas gastrointestinales: náuseas, vómitos, diarrea, e inapetencia alimentaria.
  • Malestar general, dolor muscular generalizado.

Consideraciones generales

El riesgo que supone la infección por COVID-19 es superior en personas de edad avanzada en comparación con las más jóvenes, es por esta razón que las autoridades médicas y políticas deberían ofrecerle a los adultos mayores -en particular a los más frágiles- medidas preventivas estrictas para minimizar el riesgo de contaminación.

En el caso de que se logre una vacuna efectiva para la enfermedad, los ancianos y los pacientes con enfermedades crónicas tendrían que ser considerados como grupos prioritarios.

La actual situación de pandemia constituye una de las emergencias geriátricas más relevantes del último siglo que según los datos disponibles ya ha causado y causará la muerte de un porcentaje muy importante de adultos mayores -sobre todo de aquellos con enfermedades cardiovasculares previas-. Es una realidad dramática y un reto sanitario, epidemiológico, social y político en el que existen cuestiones éticas que dificultan aún más el abordaje de estos pacientes mayores que sufren la infección por COVID-19.

En tanto, la OMS reconoce que es la capacidad funcional el marcador con mejor capacidad predictiva a nivel individual e incluirla como parte de la valoración clínica tradicional es la mejor manera de identificar las necesidades de salud de cada persona mayor.

Para ver la primera parte, ingresar a este link.

Dr. Oscar López
Médico de SUAT