SUAT - Nuevas recomendaciones y repercusiones del colesterol elevado

Novedades


28.11.2013

Consejos médicos

Nuevas recomendaciones y repercusiones del colesterol elevado

En el correr del año 2012, se actualizaron las Guías europeas de dislipemias -alteraciones del colesterol- y prevención cardiovascular, que fueron elaboradas por el Comité Español Interdisciplinario para la Prevención Cardiovascular (CEIPC), y se incorporaron modificaciones en cuanto a las recomendaciones anteriores.

En primer lugar, se destaca la identificación de un grupo de muy alto riesgo vascular que consiste en las personas que padecen enfermedades vasculares, diabetes con factores de riesgo asociados e insuficiencia renal crónica avanzada. Cabe mencionar que los objetivos del tratamiento en estos individuos están centrados en lograr niveles de colesterol LDL -también denominado como colesterol malo- menores de 70 mg/dl o, al menos, una reducción del 50% de los valores iniciales. Además de las modificaciones de los estilos de vida, el tratamiento farmacológico con estatinas es el eje del tratamiento hipolipemiante.

El estilo de vida

El sobrepeso y la obesidad corporal, principalmente la de tipo central o abdominal, contribuyen al desarrollo de dislipemias. Por lo tanto, una recomendación general incluye la reducción de la ingesta calórica y el aumento del gasto energético; esto adquiere especial relevancia en las personas con peso excesivo y/o adiposidad abdominal. El sobrepeso se define como un IMC -Índice de Masa Corporal- mayor o igual a 25, mientras que la obesidad está determinada por un nivel mayor de 30. Para obtener el IMC, hay que dividir el peso por la estatura al cuadrado.

La pérdida de peso corporal, aunque sea reducida -entre 5 y 10% del peso inicial-, mejora los trastornos lipídicos y afecta favorablemente sobre otros factores de riesgo cardiovascular. Con el fin de reducir el peso, se puede disminuir, por un lado, la presencia de alimentos excesivamente energéticos en la dieta y, por otro, la ingesta calórica diaria hasta lograr mantener un consumo contemplado entre 300 y 500 kcal.

Las sugerencias en relación con el estilo de vida, para que sean efectivas a largo plazo, deben estar integradas en un programa intensivo de educación. Asimismo, con el fin de mantener el peso en una franja cercana al objetivo deseado, es conveniente que la persona con dislipemia realice ejercicio físico de intensidad moderada y en forma regular.

La alimentación

En los adultos, la ingesta diaria de grasa no debe superar el 35% de las calorías totales. Hay que tener en cuenta que para la mayoría de las personas es aceptable el consumo de distintos tipos de grasa -dependiendo de las preferencias y características individuales-; asimismo, es aconsejable que este consumo proceda, fundamentalmente, de los llamados ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados -por ejemplo, el pescado-. Con el propósito de mejorar las alteraciones del colesterol, el consumo de grasa saturada, de origen animal, tiene que ser inferior al 10% de la ingesta calórica total; en caso de hipercolesterolemia, el consumo de este tipo de grasa debe ser aún menor -menor al 7%-.

Por otra parte, la ingesta reducida de alimentos elaborados con grasas trans procesadas es el medio más efectivo, ya que estas grasas -producidas por la hidrogenación parcial de aceites vegetales- constituyen el 80% de la ingesta total; en este contexto, la industria alimentaria posee un papel importante en la disminución del contenido de este tipo de grasas en los productos elaborados.

En tanto, el consumo de hidratos de carbono puede variar entre el 45 y 55% de la energía total. Asimismo, se sugiere la ingesta de verduras, legumbres, frutas frescas, frutos secos y cereales integrales. Una dieta con limitación de grasas que aporte entre 25 y 40 gramos de fibra se tolera bien, es efectiva y está recomendada para el control de lípidos. Al mismo tiempo, la ingesta diaria de azúcares no debe excederse del 10% del consumo calórico total. En personas que necesitan bajar de peso o tienen triglicéridos elevados, la ingesta de azúcares debe ser aún menor de lo mencionado y se debe evitar la inclusión de los refrescos en la dieta.

Actualmente, en el mercado existe una gran cantidad de alimentos funcionales y suplementos dietéticos destinados a las personas con colesterol elevado o para conseguir una reducción del riesgo cardiovascular.

SUAT te acerca los datos más recientes relacionados con los cuidados y las repercusiones del colesterol elevado. Recuerda que la prevención es la mejor herramienta para preservar la salud, a través de la implementación de un estilo de vida saludable y una correcta alimentación.

Artículos relacionados

  • http://www.suat.com.uy/consejo-medico/190-reglas-para-una-alimentacion-neurosaludable/
  • http://www.suat.com.uy/consejo-medico/177-programas-de-rehabilitacion-cardiovascular/
  • http://www.suat.com.uy/consejo-medico/200-demencia-vascular-parte-2/
  • Programa de salud sugerido

  • http://www.suat.com.uy/servicios_opcionales/programa-corazon-sano/
  • Palabras clave: colesterol, hdl, ldl
    Afiliate
    online