SUAT - Nutrición en la adolescencia

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20.10.2010

Consejos médicos

Nutrición en la adolescencia

En esta etapa de la vida el pico de crecimiento se da, por lo general, entre los 11 y 15 años en las chicas y entre los 13 y 16 en los chicos.Los hábitos alimenticios -que influyen en las preferencias de alimentos-, el consumo de energía y la ingesta de nutrientes se desarrollan normalmente durante la infancia y, en particular, durante la adolescencia. El entorno familiar y escolar tiene gran importancia a la hora de determinar la actitud del niño hacia ciertos alimentos y su consumo.

Importancia de la correcta alimentación

Se puede observar que en los adolescentes hay una mayor tendencia a adoptar "dietas de moda"; en especial lo hacen las chicas. Como resultado, en esta etapa se desarrollan graves desórdenes de la alimentación. También es común que los adolescentes se salteen alguna comida y con frecuencia se trata del desayuno, ya que tienden a levantarse sobre la hora. Está demostrado que el desayuno tiene una importancia vital para proporcionar la energía y los nutrientes necesarios después del ayuno nocturno. Además, contribuye a una mayor concentración y rendimiento en el centro educativo. Los tentempiés forman parte de los hábitos alimenticios de los niños y adolescentes. Estos últimos, individuos activos y que crecen rápidamente, tienen importantes necesidades energéticas y nutricionales aunque es muy común la escasa información sobre nutrición y el poco interés que despierta el tema.

Los conocimientos básicos sobre nutrición pueden ser muy útiles al momento de tomar decisiones sobre qué tipo de alimentos conviene ingerir. Con respecto a las necesidades nutricionales, éstas estarán marcadas por la característica aceleración del crecimiento durante esa edad. En esta época de la vida existe el riesgo de sufrir deficiencias de algunos nutrientes, como son el hierro y el calcio. Cuando hay carencia de hierro se habla de anemia ferropénica y, especialmente, los adolescentes son susceptibles a sufrirla porque su volumen sanguíneo y masa muscular aumentan durante el crecimiento y desarrollo; esto incrementa la necesidad de hierro para fabricar hemoglobina -el pigmento rojo de la sangre que transporta el oxígeno- y una proteína llamada mioglobina que se encuentra en los músculos.

En la infancia la masa magra es similar en varones y chicas pero a partir de la adolescencia en los varones se comienza a acrecentar y llega a ser el doble que el de una chica. En ellas, la necesidad de hierro aumenta desde la menarca -primera menstruación- porque las pérdidas menstruales pueden llegar a ser significativas. Uno de los temas más importantes a tener en cuenta es la necesidad de incrementar el consumo de alimentos ricos en hierro como son las carnes magras y el pescado, las verduras de color verde, los frutos secos y los cereales enriquecidos con hierro. Los jóvenes que siguen dietas vegetarianas son los que corren más peligro de sufrir carencias de hierro. Cabe tener presente que la vitamina C -en frutas cítricas- y las proteínas animales -en carnes y pescados- favorecen la absorción de hierro.

En relación al calcio, el 99% de las reservas de éste en el cuerpo se concentra en los huesos; se trata de un dato fundamental para el adolescente, ya que el aumento del peso óseo es más rápido durante la aceleración del crecimiento en esa etapa. Alrededor del 45% de la masa ósea de un adulto se forma durante la adolescencia aunque continúa creciendo hasta, aproximadamente, los 30 años. Todo el calcio que se necesita para el desarrollo de los huesos debe provenir de la dieta. Durante el pico de crecimiento de la adolescencia el promedio de retención de calcio en las jóvenes es de 200 mg/día y de 300 mg/día en los chicos; se absorbe cerca de un 30% así que es importante que la dieta aporte la cantidad adecuada para densificar los huesos al máximo. Si se ingieren varias raciones de lácteos -como leche, yogur y queso- se conseguirán los niveles de calcio recomendados. A su vez, para fortalecer los huesos se precisan otras vitaminas o minerales, entre los cuales está la vitamina D y el fósforo.

Ejercicio y masa muscular

Hacer ejercicio físico es también esencial, más aún las actividades en las que se carga con el peso del cuerpo. Éstas estimulan el fortalecimiento y la conservación de los huesos. Es común que los adolescentes deseen incrementar su masa muscular; se trata de un tema habitual en los gimnasios de aparatos o musculación. También es habitual que se les aconseje el uso de suplementos alimenticios, tales como: vitaminas, creatina u otros. La creatina está recomendada para aumentar la masa muscular y resistencia a la fatiga; es un compuesto nitrogenado presente en el organismo y sintetizado por el hígado, páncreas y riñones. Se encuentra, principalmente, en la carne, pescado, leche y huevos. Las necesidades de creatina son de 2 gr. al día; la mitad la produce el organismo y la otra mitad ingresa por la dieta. Se conoce que el 95% de la creatina en el cuerpo humano está en el músculo esquelético. Es de suma importancia tener en cuenta que debe controlarse la función renal, ya que la creatina se elimina por el riñón.

Efectos no deseables de la creatina cuando se ingieren suplementos bajo forma de presentaciones comerciales:

  • Alergias: Se la ha asociado con síntomas asmáticos. Los signos de alergia pueden incluir salpullido, picazón o respiración entrecortada.
  • Síntomas digestivos: Algunas personas experimentan síntomas gastrointestinales -falta de apetito, malestar estomacal, diarrea o náuseas-.
  • En algunos casos, a nivel muscular provoca calambres musculares o ruptura muscular; esto puede producir desgarres o dolencias. Se han reportado desgarres y esguinces debido al incremento entusiasta de rutinas de ejercicio una vez iniciada la ingesta de creatina.

    También puede ocurrir aumento de peso y una mayor masa corporal.

    Hay reportes de otros efectos secundarios que incluyen: sed, dolor de cabeza, ansiedad, irritabilidad, agresión, nerviosismo, somnolencia, depresión, ritmo cardíaco anormal, desvanecimientos o mareos, coágulos de sangre en las piernas (trombosis venosa profunda), convulsiones o extremidades inflamadas.

    La alimentación va de la mano del crecimiento. La correcta ingesta de alimentos potencia un desarrollo exitoso. SUAT te da los conocimientos básicos para estar alerta sobre las posibles conductas de los adolescentes y el papel fundamental que juegan los nutrientes en el momento de desarrollo humano.

    Dra. María Dutra

    Médica de SUAT