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30.09.2019

Actualidad

¿Qué se entiende por artritis inflamatoria y qué alcance tiene?

Los trastornos inflamatorios articulares son una causa frecuente del deterioro funcional en los adultos mayores y la principal queja suele ser el dolor, por lo que es fundamental buscar signos inflamatorios articulares con el propósito de orientar a los diferentes diagnósticos.

En este marco, en la actual edición será necesario explicar todo lo que implican las siguientes patologías: artritis infecciosa, monoartritis, gota y pseudogota.

Artritis infecciosa

Se trata de la inflamación de las articulaciones producida por la infección de los tejidos sinoviales ante la presencia de bacterias u otros microorganismos infecciosos. El riesgo de padecerla se incrementa en los diabéticos, y también con la edad y por la presencia de enfermedades inmunodepresoras.

El miroorganismo más usual es el Staphylococcus aureus y las bacterias gramnegativas. La infección bacteriana puede deberse a la inoculación directa -infiltraciones articulares- o a una diseminación de la bacteria proveniente de otro sector del organismo.

Se manifiesta por fiebre y dolor articular, y afecta a las articulaciones grandes: hombro, codo, muñeca, cadera, y rodilla. El diagnóstico incluye el análisis del líquido articular -sinovial- y los cultivos en sangre -hemocultivos-. La radiografía no tiene gran valor debido la demora que existe en mostrar lesiones; sin embargo, la primera manifestación radiológica será el ensanchamiento del espacio articular.

El tratamiento está compuesto por la administración de antibióticos -de preferencia intravenosos-, además de inmovilizar la articulación afectada en posición de función mientras dure el proceso inflamatorio durante el mínimo tiempo posible para evitar la rigidez articular; también es necesario iniciar un tratamiento de rehabilitación.

Monoartritis

Así se la define a la presencia de síntomas y signos inflamatorios localizados en una sola articulación; según el tiempo de evolución se la clasifica en aguda -con una evolución de seis semanas- y crónica -es cuando supera ese plazo-. Las causas más frecuentes son las infecciosas y las microcristalinas, dentro de éstas predominan la gota y la pseudogota.

Gota

Es una artritis recidivante -es decir, que reincide-, aguda o crónica, de las articulaciones periféricas que se origina con motivo del depósito de cristales de urato en el tejido conectivo y tendones, procedentes de los líquidos corporales hiperuricémicos supersaturados.

El aumento del ácido úrico -hiperuricemia- es una condición necesaria para el desarrollo de gota y puede resultar de un exceso en la ingesta de purinas a través de la alimentación, así como por un incremento en la síntesis endógena de ácido úrico o ante una excreción renal disminuida.

La gota en el adulto mayor difiere con respecto a los más jóvenes y existe una mayor incidencia en mujeres de ese grupo etario que padecen esta afección, sobre todo en las personas de 80 años en adelante.

La manifestación es predominantemente poliarticular y hay predilección por las pequeñas articulaciones de la mano. En este contexto, los tofos -es decir, la acumulación de ácido úrico en los tejidos blandos- se desarrollan de manera precoz en localizaciones atípicas.

Cabe tener presente que la presencia de insuficiencia renal y el uso de diuréticos están usualmente asociados con la aparición de esta enfermedad. Y el antecedente de cólico nefrítico también puede darse como una manifestación de la gota. A esto se suma que hay factores que pueden actuar desencadenando o empeorando una hiperuricemia y favoreciendo los episodios de artritis, tales como: la ingesta de elevadas cantidades de alcohol, el empleo de diuréticos, las transgresiones dietéticas y el empleo intermitente de fármacos hipouricemiantes.

El diagnóstico definitivo exige la identificación de cristales de urato monosódico en el líquido sinovial.

Pseudogota

Es la enfermedad por depósito de cristales de pirofosfato cálcico y consiste en la causa más habitual de monoartritis de muñecas, rodillas y codos.

La artritis aguda por pseudogota es difícil de diferenciar del ataque agudo de gota o de una monoartritis infecciosa, por lo cual es imprescindible realizar el estudio del líquido para diferenciarlas.

El tratamiento de elección del ataque agudo será la aspiración articular y la infiltración con esteroides.

Dr. Oscar López
Médico de SUAT

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